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¿Quien es Rhaul De La Corte?
Rhaul De La Corte escritor y poeta venezolano, progresivamente se ha vuelto en un icono de la poesía moderna latinoamericana, cuya obra se ubica entre lo gótico y lo simbolista, sus corto relatos y la rudeza de su melancolía lírica nos transporta a un escenario emocional plagado de intensas sensaciones
la profundidad de sus enigmáticos versos y el realismo misterioso de su prosa y la fantacia seductora de su poesía causa una conexíon psíquica con el relato llevando al lector a ser parte de la obra literaria.
es sin duda alguna del tipo de escritores que no puedes dejar de leer.
su mayor influencia Edgar Allan poe, Nicolás Maquiavelo, el Marquez de Sade, stephen King entre otros
lunes, mayo 28, 2012
lunes, abril 07, 2008
Un triste suspiro del ayer
Tu codicioso amor detuvo el palpitar de mi alma
Te esfumaste tan lejos que yo quede muy atrás
Tu ternura, tu comprensión, tus caricias y tu inocencia
Todas y cada una de las pequeñas cosas
Fueron la clave de mis penurias
Los artificios que me llevaron al fondo del hades
Hace mucho que no me deslizo entre tus pieles
No esculpo tu cuerpo con mi lengua
No disfruto mientras tú agudizas tu piel con tus dedos
Ha pasado el tiempo, y estoy envejeciendo
Aun nuestros cueros se llaman
Oigo el canto de nuestra sangre pidiéndose
Y mi alma aun te busca como tú necesitas la mía
Solo me quedo la amarga sensación del fracaso
Te sigo pensando, te sigo viendo, te sigo esperando
Todo se redujo a escombros
Y no dejo más que un triste suspiro del ayer
He mí aquí con la esperanza muerta
Ánimos destajados y la razón aniquilada
Los días pasan y no aprendo nada
Solo ciento el que me desgasto cada vez más
El silencio opaca mi sonrisa
La soledad, arma de doble filo que proteja y lastima
Si pudiese caminar llegaría hasta tus labios
Me respaldaría en tus manos
Me refugiaría en tus piernas para siempre
Pero yo no pertenezco a tu mundo
Yo soy del lumbral oscuro
Es hay donde tu amor avaro me dejo
Y hay me quedare
Rhaul De La Corte
martes, marzo 25, 2008
Mi santuario
Aquí yace todo lo que una vez te di
Es donde descansan las palabras que no me oíste decir
Siendo el tiempo el verdugo más cruel a mis occisas emociones
La melancolía de mis penas son como sacrificios que honran al dolor
Alguna vez habré de ver a mi salvadora
Ya que no se como volver al pasado donde tu eras mi redentora
Y no mi ejecutora como lo eres hoy
Si mas no recuerdo aprendimos a vivir en mi diván
Donde yo te rendía culto y tú en mis brazos apreciabas mi obra
Con la magia que creábamos al fusionar nuestros cuerpos
Pero no puedo vivir atrás por que ya paso y tampoco
Delante que aun no llega el presente es lo que es cierto pero injusto
El olor penetrante, tormentoso, burlón de tu aura
Se apodero de mi altar, de soberbia inclemente,
Atrevida, lujuriosa, inoportuna y masiva
Como olvidar lo que fui, si vi lo que nunca me esperaba de mi
No me veras andar con la prole de nuevo
Mi corazón no se desnudara ante nadie más
Porque sin estar escrito te has vuelto mi religión
Porque no hay otra cosa que decir por definir las difusas imágenes
Que mi mente crea al pensarte con sublimidad
Pues apenas ayer eras mí y hoy eres libre
Si libre como lo desconocido y oculto del mundo
Y tan fatal como la mas grande tragedia que un mortal pueda pensar
Se que tanto silencio nos ha vuelto fieras
Depredadores uno del otro en la búsqueda del predominio
Siempre buscando demostrarnos que no nos necesitamos
Mintiéndonos apasionadamente y de manera vulgar y notoria
Estando tan solo en una tierra tan triste
Viciado por vanidades obtusas sin razón de ser
He caminado por el filo alabándome como al mismísimo Señor
Para sobrevivir dentro de mis culpas
Que a diario se incrementan a falta de respuestas de tu parte
Mientras mis lágrimas se secan como mis ganas de seguir vivo
La pesadez del insomnio cada instante es más notoria
No pido que me ames ni que me acompañes
Lo único que reclamo es mi derecho a saber donde me caí
¿Es mucho pedir que tapes mi vació?
Pues como Diosa que eres tu poder es infinito
Y solo con tu verdad seré libre de tus cadenas y naceré
Otra vez entre el humo de las cenizas que se esparcieron en el santuario
Entre el recuerdo de nuestros sacrilegios y los pedazos regados
Que nadie recogió de hay renacerá el fénix
Y llegara hasta las aguas profundas de Leviatán buscando
La sinceridad que custodias con invulnerable destreza
Pero de manera cobarde aunque heroico
Sin tregua alguna perderías tú vida al fin de proteger
Tan codiciado y desgarrador secreto
Es insólito pensar que tu falsedad es venerable
Siendo más bien un juego enfermo y oscuro
Que infunda temor en los campos santos e incertidumbre en tu único fiel
Yo en espera estaré, hasta que tu ira agobiante cesé
Y tu miedo hacia mi se halla calmado
En ese momento yo sacare la maldita y negra daga
Que aun punzante con sed de más sangre
Nos va cortando el aire a tal punto
Que todo la sagrado y etéreo para mí
Se ha manchado en la más corrosiva amargura.
Raúl de la Corte.
jueves, febrero 21, 2008
El Rey del imperio caído
Al fin se lo que es cansarse de fingir toda una vida
Ser lo que todos desean que sea
Y hacer lo que todos esperen que haga
Nada de lo que hago por ti mi cuenta es para mí
Tal vez sea tarde para actuar ya todo esta perdido
Conquiste el sol, el atlantis y hasta el olimpo
Con el fin de llenar el vació de tu mirada
El que te niegas a ver
Pero sabes que allí esta tratas de taparlo con promesas falsas
Y con esperanzas de una causa perdida
Te comportas como si todo estuviera a tu alcance
Lo tienes todo pero nada necesitas
Yo fui tu esclavo durante tus días buenos y malos
Con el transcurrir del tiempo pase a ser tu rey y luego tu Dios
El soberano absoluto del desierto de tu alma
Quien te devolvió los invaluables tesoros que carroñeros robaron
Me ubique en un estado perfecto
Al que bautice como Anárpolis
Punto de equilibrio entre la vida y la muerte
A mi derecha el comienzo a mi izquierda el fin
Sobre mi lo obscuro bajo mis pies la luz
Creo que ese sitio une al Edén con el averno
Donde comienza el viento y muere también
Es el cementerio del tiempo
Es el sitio en que sepultan los minutos al perecer
El imperio fue floreciendo sobre las cenizas de romances pasados
El tiempo borraba cicatrices y huellas de dolor de otras historias
Me sentía realizado para que buscar más
Si todo lo que precisaba tu me lo proveías
Todo se incrementaba el imperio crecía en poder
Yo crecía en sabiduría y arrogancia
Y tú ya casi eras una diosa
Y en un parpadeo se vino abajo lo que construimos
Sin mapas ni senderos no sabía como volver a Anárpolis
Vagando entre la niebla y los mendigos
Redefiniendo mi manera de vivir
El la noche era un emperador y en la madrugada un don nadie
Sin palacios, sin tierras, sin esclavos, sin nadie a quien condenar
Sin trono, sin cetro ni corona, sin aduladores y peor a un sin ti.
Exactamente no se con precisión lo que paso
Ni con certeza el momento en que ocurrió la catástrofe
Pero paso y quebranto mucha más que colonias y pastizales
Que aldeas y ciudades o que puentes y murallas
Martillo mi ego lo que los sabios decían que era interminable
A partir de ese día me obsesione con la idea de recuperar mi imperio
De tal manera que olvide mis raíces
Me distancie de todos y me aislé del mundo exterior
Deje que reconocerme a mi mismo
Un día era hostil y totalmente malo
Y al otro dócil, agradecido y puramente bueno
Honestamente a duras penas pude soportar el no saber quien soy
Me vi tentado un poco menos de un millón de veces a abandonar la búsqueda
Pero seguí adelante a pesar de la incertidumbre
Encontré lo perdido en la batalla
Otra vez estabas hay donde te deje
Al acercarme me veo con claridad que ya no quiero el imperio
Fue envenenado por la corruptela que tú destilas
Estas poblada de demonios y rencores
Jamás espere que fueras otra, solo te pido que te alejes
No perdono a nadie se revele en mi contra tu mejor que cualquiera lo sabes
Pero por respeto al sentimiento que una vez habito en mí
Te concedo el lujo que huyas
cuando estalle mi ira el Apocalipsis habrá llegado
así que marca en el calendario el principio de tu fin
Rhaúl...-
miércoles, diciembre 26, 2007
Hiedra
Tengo una herida abierta en el pecho
Que nunca sanara y no deja de sangrar
Tengo una llama en las entrañas que nunca se apagara
Agonizando veo como me estoy drenando
La depresión se esta fumando mi despreciada vida
Hiedras venenosas crecen en el interior de mi alma
Hidras y quimeras se refugian en el fondo de mí ser
Con una mascara sonriente e hipócrita
Intento disfrazar mis penurias
Cada minuto voy siendo menos humano
Y mas manejado por un sistema que me trata como títere
Miro hacia atrás nunca caí tan bajo
Miro hacia atrás jamás fui tan servil
Tú hincaste las semillas de mi propia destrucción
Tú cultivaste el árbol de mi muerte
Tú como mujer infernal eres un cuervo maldito
El ave nocturna posada en mi lapida sepulcral
Que llevara mi alma hasta el mas allá
Curiosamente hoy puedo ver con los ojos cerrados
La oscuridad es clara para mí
El día y la noche son perfectamente iguales
Hoy todo es igual lo bueno y lo malo es lo mismo
Si jamás muero jamás naceré de nuevo
Las hidras crecen y me condenan desde adentro
Abonadas con las llagas de mi corazón
Ramificadas en el débil ser que habita bajo la coraza
Y tú desprecio es el riego que maduran las semillas de dolor
Que tu plantaste bajo mi piel
Mi miserable alma es aprisionada por tu planta
Sera el fruto maldito tu hiedra.


