El Conjuro (poema de las brujas).
Acá es
donde moran los amargados olvidados
La
tierra donde los salvajes vientos se
encuentran y se acarician
Aquí es
donde se unen todos los atajos perdidos
Es aquí
donde nacen los feroces ríos y se cruzan los gemidos de la soledad
Este es
su templo, la naturaleza entera los es
La luna
es complaciente al iluminarme sollozando
desolada
Y las
estrellas simulan santos de barro que claman piedad
La
noche triste es un santuario y el cielo negro es la cúpula
Dibujo
un altar oval con una rama de cedro
Coloco
nueve velas alrededor de el para que no se pierda a venir
En la
alfombra de grama coloco un pergamino virgen
Y en mi
mano derecha porto un puñal de sacrificio
Lanzo
al fuego las cenizas de un amor difunto
Siento
su presencia en la brisa helada
Es
media noche y es luna llena.
Aprieto
el cuchillo dejando salir mi sangre
Siento
que alguien lame mis heridas
Lúgubre
figura de mujer entre las sombras
Me
habla al oído, me recita versos de amores prohibidos
En sus
alas me cobija, han pasado tres horas después de la media noche
Se
cierran unas puertas, pero se abren las fosas ocultas
Estrujó
su amor y comparto su odio
Ahora
somos uno solo un ser esclavo de la bruma
Me
llenas de tu poder, yo te serviré por la eternidad
Mi
cuello es mordido suavemente
Mis
ojos su brillo van perdiendo, tengo todo lo que quise tener
Tengo
lo que jamás creí tener
Rindo
tributo a tus altares, bailo contigo cada noche
Siento
como mi alma se revienta de placer
Pero
todo tiene un precio y después el júbilo vendrá el tormento
Después
del placer vendrá el dolor
Donde
habita mi paz habitara la estratagema
Triste
el día que invoqué el conjuro
Pues
ahora pierdo lo que me diste y pago con sufrimiento.


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