Mi santuario
Aquí yace todo lo que una vez te di
Es donde descansan las palabras que no me oíste decir
Siendo el tiempo el verdugo más cruel a mis occisas emociones
La melancolía de mis penas son como sacrificios que honran al dolor
Alguna vez habré de ver a mi salvadora
Ya que no se como volver al pasado donde tu eras mi redentora
Y no mi ejecutora como lo eres hoy
Si mas no recuerdo aprendimos a vivir en mi diván
Donde yo te rendía culto y tú en mis brazos apreciabas mi obra
Con la magia que creábamos al fusionar nuestros cuerpos
Pero no puedo vivir atrás por que ya paso y tampoco
Delante que aun no llega el presente es lo que es cierto pero injusto
El olor penetrante, tormentoso, burlón de tu aura
Se apodero de mi altar, de soberbia inclemente,
Atrevida, lujuriosa, inoportuna y masiva
Como olvidar lo que fui, si vi lo que nunca me esperaba de mi
No me veras andar con la prole de nuevo
Mi corazón no se desnudara ante nadie más
Porque sin estar escrito te has vuelto mi religión
Porque no hay otra cosa que decir por definir las difusas imágenes
Que mi mente crea al pensarte con sublimidad
Pues apenas ayer eras mí y hoy eres libre
Si libre como lo desconocido y oculto del mundo
Y tan fatal como la mas grande tragedia que un mortal pueda pensar
Se que tanto silencio nos ha vuelto fieras
Depredadores uno del otro en la búsqueda del predominio
Siempre buscando demostrarnos que no nos necesitamos
Mintiéndonos apasionadamente y de manera vulgar y notoria
Estando tan solo en una tierra tan triste
Viciado por vanidades obtusas sin razón de ser
He caminado por el filo alabándome como al mismísimo Señor
Para sobrevivir dentro de mis culpas
Que a diario se incrementan a falta de respuestas de tu parte
Mientras mis lágrimas se secan como mis ganas de seguir vivo
La pesadez del insomnio cada instante es más notoria
No pido que me ames ni que me acompañes
Lo único que reclamo es mi derecho a saber donde me caí
¿Es mucho pedir que tapes mi vació?
Pues como Diosa que eres tu poder es infinito
Y solo con tu verdad seré libre de tus cadenas y naceré
Otra vez entre el humo de las cenizas que se esparcieron en el santuario
Entre el recuerdo de nuestros sacrilegios y los pedazos regados
Que nadie recogió de hay renacerá el fénix
Y llegara hasta las aguas profundas de Leviatán buscando
La sinceridad que custodias con invulnerable destreza
Pero de manera cobarde aunque heroico
Sin tregua alguna perderías tú vida al fin de proteger
Tan codiciado y desgarrador secreto
Es insólito pensar que tu falsedad es venerable
Siendo más bien un juego enfermo y oscuro
Que infunda temor en los campos santos e incertidumbre en tu único fiel
Yo en espera estaré, hasta que tu ira agobiante cesé
Y tu miedo hacia mi se halla calmado
En ese momento yo sacare la maldita y negra daga
Que aun punzante con sed de más sangre
Nos va cortando el aire a tal punto
Que todo la sagrado y etéreo para mí
Se ha manchado en la más corrosiva amargura.
Raúl de la Corte.

No hay comentarios:
Publicar un comentario